Tres encuentros muestran convergencia del obradorismo michoacano alrededor de Torres Piña

Morelia, Michoacán, a27 de septiembre 2026.- En cuestión de días, Carlos Torres Piña pasó de los primeros encuentros posteriores a la definición interna de Morena a reunirse con tres expresiones distintas pero conectadas por una misma identidad política: la estructura de la senadora Celeste Ascencio, un grupo de fundadores históricos del movimiento y más de 2 mil integrantes de Herederos de la Lucha.
La secuencia resulta relevante porque no se trata únicamente de reuniones con cargos públicos. En los tres espacios participaron militantes que se identifican con el obradorismo de base, dirigentes que acompañaron la construcción de Morena desde sus primeras etapas y estructuras territoriales presentes en distintas regiones de Michoacán.
El encuentro con la estructura de Celeste tuvo además un contexto particular. Días antes, la senadora había cuestionado públicamente que hubiera existido “piso parejo” durante el proceso interno, aunque al mismo tiempo reconoció que los resultados debían respetarse. Posteriormente llamó a fortalecer la unidad, mantener la organización territorial y cuidar los principios de Morena.
Después vinieron los fundadores y Herederos de la Lucha. Con estos últimos, Torres Piña apareció acompañado por Juan Pablo Celis, Melba Albavera, Nalleli Pedraza, Miroslava Shember y liderazgos regionales ante más de 2 mil militantes. Los tres episodios dibujan una misma tendencia: sectores históricos, territoriales y organizados del obradorismo michoacano están comenzando a converger alrededor de la nueva coordinación, sin que ello implique borrar las diferencias que existieron durante el proceso interno.





