
Morelia, Michoacán, a 20 de marzo 2026.- Ante la creciente presión mediática y los constantes llamados del dirigente estatal del PRI, Guillermo Valencia Reyes, para consolidar un frente opositor rumbo al 2027, el presidente municipal de Morelia, Alfonso Martínez Alcázar, fijó postura. El alcalde subrayó su identidad política como ciudadano independiente, una condición que mantiene desde el año 2015 y que, según sus palabras, le permite ser un puente de diálogo sin estar atado a las agendas particulares de los partidos.
Martínez Alcázar fue enfático al señalar que, si bien el panorama electoral de 2027 es un tema que «poco a poco se tiene que ir consensando», la responsabilidad de armar coaliciones recae exclusivamente en las dirigencias partidistas. «Los políticos y los partidos son los encargados de ver qué es lo que sigue. Hoy yo soy un funcionario que está trabajando, dando resultados y tratando de dejar lo más que se pueda para el futuro», afirmó el edil, enviando un mensaje claro de que su prioridad actual es la administración de la capital michoacana y no la construcción de candidaturas prematuras.
Respecto a la percepción de un «llamado desesperado» por parte del tricolor, Alfonso Martínez evitó caer en descalificaciones personales, asegurando que su capacidad de dialogar con todos los actores políticos —independientemente de sus siglas— es lo que permite que el estado avance. Sin embargo, resaltó que la esencia de su proyecto se basa en mantenerse ajeno a las estructuras tradicionales de los partidos, aunque esté dispuesto a escuchar «qué es lo que más conviene a Michoacán y al país».
El alcalde concluyó que el éxito de cualquier acuerdo futuro dependerá de no llevar los desencuentros políticos al terreno personal, ya que esto último es lo que suele complicar las negociaciones. Con esta postura, Martínez Alcázar se posiciona como un actor clave que, aunque es buscado por la oposición, prefiere validar su capital político a través de la gestión pública antes de sentarse formalmente a una mesa de negociación partidista.






