El gobierno de Michoacán tiene palabra y le cumple a los michoacanos, asegura Juan Pablo Celis
Ya estuvo bueno de usar al pueblo de Michoacán como aval de la corrupción y el despilfarro, al pueblo se le respeta”, señaló el diputado
Morelia, Michoacán, 17 de febrero 2026.- Michoacán vive un momento histórico. Con la aprobación de la reforma constitucional conocida como No Más Deuda, el estado deja atrás décadas de endeudamiento irresponsable y blinda su futuro financiero.
El gobierno de Alfredo Ramírez Bedolla le prometió a las y los michoacanos recuperar el rumbo, y lo ha logrado en los años que lleva esta administración. Hoy, ese rumbo recuperado se defiende y se consolida con la aprobación de No Más Deuda, que prohíbe contratar deuda pública de largo plazo que comprometa administraciones futuras.
“Ya estuvo bueno de que quien llegue al poder se sirva de él, jineteando el dinero de la gente para beneficio propio, endeudando e hipotecando el futuro del estado bajo el argumento de que ‘total, el pueblo paga’”, enfatizó el diputado Juan Pablo Celis.
Se acabó la larga noche de deudas y la angustia de que con cada cambio de administración regresen los créditos impagables, los aumentos de impuestos, las deudas a trabajadores y proveedores, así como las crisis económicas provocadas por malos manejos financieros.
Celis señaló que cuando en Morena se habla del pasado y se denuncia lo ocurrido, no es por nostalgia ni revancha, sino porque se está transformando el presente y cerrando el paso a que la corrupción vuelva a repetirse.
“Hay quienes tienen nostalgia del pasado y quieren que nada se mueva para seguir usando al pueblo de Michoacán como aval de la corrupción y del despilfarro. Pero esa etapa terminó. El pueblo ya decidió cambiar la historia”, sostuvo.
Con esta reforma constitucional, Michoacán pasa de la lógica de la deuda permanente a la lógica de la responsabilidad, la planeación y la honestidad financiera.
Hoy el estado deja claro que gobernar con responsabilidad sí es posible, que el recurso alcanza cuando no se roba y que el bienestar de las próximas generaciones no se negocia.
Porque en Michoacán, la palabra empeñada se cumple.






